El objetivo común es que los jóvenes se diviertan aprendiendo inglés y, para ello, tiene que haber un orden y respeto.
Ante todo, y lo más importante, es mostrar una actitud positiva, han de comprender que el día está estructurado para proporcionar la máxima exposición al inglés y ello requiere un periodo de adaptación. Es muy importante mostrar en todo momento respeto al centro y sus instalaciones, a los compañeros, a las cosas de los demás, y por supuesto al personal que solo quiere que te lo pases fenomenal y aprendas inglés.
Los más mayores debéis saber que la normativa prohíbe ciertas cosas como el tabaco, bebidas alcohólicas y por supuesto otras sustancias; en esto último habrá tolerancia CERO y es causa automática de expulsión del programa. En general, utiliza tu sentido común y actúa de la misma manera que lo harías en casa.
Los profesores y monitores a cargo de los alumnos, colaboran en cada momento con los monitores de bienestar para solucionar cualquier posible problema. Tenemos un sistema de advertencias, dividido en tres niveles; normalmente se tienen charlas de aviso con los chicos que pueden conllevar pequeñas responsabilidades de ayuda a la comunidad del campamento, buscando inculcar los valores de una convivencia social (por ejemplo ayudar con los pequeños o colaborar con los monitores en algún trabajo) o bien, apartarlos de alguna actividad popular del campamento (por ejemplo no acudir a alguna salida, una barbacoa...). En algunos casos, contactamos con los padres por si pueden ayudar a resolver el problema. Especialmente cuando hay problemas de comportamiento que afectan a los demás, se valorará con los padres la situación para juntos decidir cual es la mejor forma de actuación.