El primer punto a destacar es que las familias anfitrionas no reciben ninguna compensación económica por acoger al estudiante. Tan sólo tienen un pequeño beneficio fiscal, más simbólico que otra cosa. Quiere esto decir que las familias acogen a estudiantes internacionales por su interés en conocer otras culturas y aportar su granito de arena en dar a conocer su cultura a estudiantes extranjeros.
El modelo de familia es muy variado. Familias con hijos estudiantes, monoparentales, sin hijos, con hijos mayores, casadas, separadas, viudas…, no hay un modelo de familia “estándar”, pero sea cual sea el modelo de familia, todas pasan por proceso de selección, siguiendo las pautas del Departamento de Estado, incluyendo certificado de penales de todas las personas mayores de edad que convivan en el domicilio, la visita al domicilio de el Coordinador Local para asegurar que la vivienda y el entorno cumple con los requisitos establecidos para acoger alumnos internacional y entrevista del coordinador local con la familia.
Una vez que la familia pasa el proceso de selección, se le proporciona los perfiles de los estudiantes candidatos que, a criterio del coordinador y basándose en las preferencias mostradas por el estudiante puedan encajar en esa familia y es la familia la que selecciona al estudiante.